Sistach: “La Laudato si’ para humanizar las grandes ciudades”

(Vatican Insider – febrero 2017). Tres grandes áreas temáticas: agua, contaminación del aire, gestión de los deshechos; cinco alcaldes de metrópolis americanas y europeas, sociólogos, arzobispos, teólogos, representantes de organismos internacionales y exponentes de otras religiones y confesiones (islam, hebraísmo y ortodoxos): esto y mucho más es lo que habrá en el congreso internacional «“Laudato si’” y las grandes ciudades» que se llevará a cabo en Río de Janeiro del 13 al 15 de julio. Y el que hará los honores será el cardenal arzobispo Orani Joao Tempesta. El cardenal Lluis Martínez Sistach, responsable de la pastoral para las grandes ciudades por encargo del Pontífice y ex-arzobispo de Barcelona, explicó el sentido y los detalles de la iniciativa.

El cardenal acaba de estar en Roma en donde también le presentó el congreso al Papa: se trata del segundo encuentro dedicado a la relación entre la encíclica de Francisco y el tema de las ciudades (las primeras «etapas» de este proceso se llevaron a cabo en 2014); por lo demás, se trata de una cuestión a la que el Papa dedicó párrafos importantes de su primer documento, la exhortación «Evangelii gaudium». Sistach también se reunió con un grupo de periodistas para discutir sobre el tema. Organizó el encuentro el agregador de sitios de información Aleteia.

El cardenal recordó que el Papa tiene una atención particular por la relación entre las metrópolis y la evangelización, un problema que conoce muy bien, explicó el purpurado, desde que era arzobispo de Buenos Aires. Y este es uno de los motivos por los cuales el congreso será en América Latina, además de que en esa región del mundo se encuentran algunos de las mayores megalópolis del mundo. La iniciativa nació también de algunos hechos precisos: según los datos que ha elaborado la ONU, la población urbana mundial debería aumentar un 84% en las próximas décadas, pasando de los 3 mil 400 millones de 2009 a 6 mil 400 millones en 2050.

En resumen, el aumento previsto de la población global estará concentrado en las zonas urbanas de las regiones menos desarrolladas y en las regiones emergentes, cuya población debería aumentar de los 2 mil 500 millones de personas que hubo en 2009 a 5 mil 200 millones en 2050. Se trata de un proceso que, recordó el cardenal, parece irreversible, por lo que es necesario afrontarlo.

«Papa Francisco -explicó Sistach- me pidió que entre los expertos además de pastores y sociólogos hubiera también algún teólogo, que estuviera presente la teología». «Hay una relación detrás entre una auténtica antropología, una concepción de la persona humana y una auténtica ecología. La persona, según la cultura dominante, debe poseer mucho, consumir mucho y no ser. Pero si la persona comienza a verse a sí misma como un administrador de la Creación, esto cambia todo, porque ya no debe dominarla, ya no tiene como objetivo el dominio». Entre los objetivos de la iniciativa estará el de difundir los textos, los contenidos éticos y las propuestas que surgirán del encuentro, en todo el mundo, sobre todo dirigiéndose a los alcaldes de las ciudades, a los gobiernos y a los organismos internacionales que también estarán presentes.

Organizarán el evento Río de Janeiro y la Fundación Antonio Gaudí, como explicó el mismo cardenal: «Sabemos que la evangelización también requiere la dimensión social, no puede permanecer encerrada en solo en una dimensión espiritual, ambas cosas son necesarias. La finalidad de la Fundación Antonio Gaudí (de la que el cardenal es uno de los principales impulsores, ndr.) no es solo eclesial, es universal, habla a todos; pero estamos convencidos de una cosa: todo lo que se hace para humanizar las ciudades es pastoral, todo lo que se hace para la pastoral humaniza. Yo creo que estas cosas saldrán del congreso, y creo que esto es un servicio al que la Iglesia de hoy debe dedicarse».

En relación con las diferentes sensibilidades que dialogaron en los primeros encuentros dedicados al tema de la pastoral en las grandes metrópolis (había arzobispos de diferentes continentes), el cardenal subrayó que «Europa se muestra muy secularizada, a diferencia del resto del mundo. En Asia, África, Norte y Sudamérica no tener una religión no es normal: en Europa la religión parece haberse convertido en una cosa antigua, fuera de moda, ya no existe la dimensión trascendente, religiosa, que, por el contrario, es esencial en una dimensión humana, una dimensión que interroga a todos, y, por lo demás, las estadísticas nos indican que el sentimiento de pertenencia religiosa está aumentando en el mundo».

Para concluir, Sistach respondió a una pregunta sobre la gran manifestación que se llevó a cabo en Barcelona a favor de los refugiados y de los prófugos, a contracorriente de lo que sucede en el resto de Europa. «Yo creo —indicó— que Cataluña y Barcelona siempre han estado muy abiertas a Europa, en particular a Francia y a París, siempre ha sido así. Es decir, Barcelona siempre ha tenido una vocación cultural abierta, cosmopolita, y a “dialogado” mucho con París cuando París era una de las capitales del mundo». Después añadió: «En Barcelona hemos vivido y vivimos un cristianismo que da mucha importancia a la dimensión social, como dice Papa Francisco, la evangelización no puede prescindir de la dimensión social, de la justicia, porque la redención traída por Jesús toca a toda la persona, completa, en cada uno de sus aspectos. Y creo que esto influye mucho; creo que la dimensión social en Barcelona está muy desarrollada».