Francisco: Los cristianos también sufrimos las tinieblas, pero el bautismo nos trae la Luz

(Rome Reports – agosto 2017).-

Francisco: Los cristianos también sufrimos las tinieblas, pero el bautismo nos trae la Luz.

Tras la pausa del mes de julio, el Papa Francisco ha vuelto a presidir la audiencia general. Sin embargo, no se ha celebrado en la plaza de San Pedro debido al intenso calor de estos días en Roma.

Ha sido en el Aula Pablo VI que presentaba este aspecto: lleno total. Y es que lo peregrinos ya tenían ganas de escuchar a Francisco.

El Papa ha continuado con sus catequesis sobre el tema de la esperanza. En esta ocasión ha hablado del bautismo, que ha definido como “la puerta de la esperanza”. Dijo que ser bautizado significa mirar a la luz incluso cuando el mundo está envuelto en la noche y las tinieblas.

Francisco: “Los cristianos vivimos en el mundo y no estamos exentos de oscuridades y tinieblas. Sin embargo, la gracia de Cristo recibida en el Bautismo nos hace salir de la noche y entrar en la claridad del día. La exhortación más bella que podemos hacernos unos a otros es la de recordarnos nuestro bautismo, porque por medio de él hemos nacido para Dios, siendo criaturas nuevas”.

Francisco explicó que los cristianos son los que creen que Dios es Padre y que Cristo camina junto a los hombres, especialmente junto a los más pobres y frágiles. Por eso, el cristiano que sabe esto, está llamado a llevar esta esperanza a un mundo que tantas veces no la tiene.

Francisco: “El cristiano está llamado a ser “cristóforo”, portador de Jesús al mundo. A través de signos concretos, manifestamos la presencia y el amor de Jesús a los demás, especialmente a los que están atravesando situaciones difíciles. Si somos fieles a nuestro Bautismo, difundiremos la luz de la esperanza de Dios y transmitiremos a las futuras generaciones razones de vida”.

Porque, según dijo, la vida de la Iglesia es contaminación de luz, es la propagación de la Resurrección de Jesús. Y para que los cristianos no lo olviden, antes de marcharse, hizo una última petición a los peregrinos que ya había hecho antes pero que para el Papa es especialmente importante: Pidió a cada uno que recuerde la fecha de su propio bautismo y que la célebre porque es el día del nuevo nacimiento.